

Son muchas las cosas que todos esperamos cuando traspasamos las puertas de un hotel: confort, mimo, elegancia o tranquilidad. Muchas de estas sensaciones se logran gracias a la decoración y, muy especialmente, a la iluminación.
Las funciones de la iluminación en estos recintos son múltiples: desde crear diferentes ambientes dependiendo de cada necesidad a partir de sistemas de control preprogramados para los diferentes usos del espacio o la utilización, por ejemplo de empotrables, tipo Leds, que permiten resaltar una zona determinada diferenciándola de las restantes; hasta la diferenciación de la arquitectura y los materiales empelados destacando los mismos mediante la interposición de diferentes puntos de luz. Por último, el empleo de luminarias con distintas fuentes de luz proporcionan un alto confort visual, creando espacios con sombras acentuadas y otros con un elevado nivel de luz, conforme se vayan a destinar al relax o al trabajo.
Las imágenes, pertenecientes a los hoteles AC y la cadena NH, son dos buenos ejemplos de cómo lograr todos estos efectos.



